
En una latitud inexacta que puede ser calculada por una raíz matemática que existe entre las horas de sol y las horas de luna que pueden cubrir a una misma piedra en un lugar cualquiera del mundo existe un fantasma.
Es sólo un momento y ese preciso lugar pero en el medio del más desolado de los desiertos exactamente cuando las sombras pelean con la luz por el dominio de los vientos puede verse sobre la parte más verde del pasto que nunca crece los restos del vestido de una mujer que está escapando.
Se sabe ciertamente que nunca jamás nadie pudo ver al fantasma ni sus miedos y hasta se sabe que el lugar exacto en el que aparece es por completo o inaccesible o inexistente pero con la misma certeza también se sabe que el fantasma de la mujer que escapa esconde muchos misterios de gran importancia para el conocimiento de la humanidad como especie.
Cuando el fantasma escapa es tan veloz que la vista no puede alcanzarlo por los siglos y siglos que estuvo vagando de cueva en cueva buscando acantilados con peste.
Los restos del vestido de la mujer que escapa tienen poderes inútiles que según cuentan los sabios son capaces de curar enfermedades inofensivas y dan a conocer tecnologías dionisiacas y hasta son el portal de acceso a mundos misteriosos en los que suceden cosas o nada sucede pero lo inexplicable es el hecho de que absolutamente nadie sobre esta tierra conoce la leyenda del fantasma aunque su historia es tan antigua como los mares.
De alguna manera su rastro permaneció perdido por todos los olores de las hierbas cuando son comidas por las vacas.
Desbordados por la posibilidad de un mundo extraordinario que siquiera ha sido pensado un grupo de científicos inicia una expedición que pretende abarcar todo el mundo y hurgan en las islas más apartadas del mapa metiéndose en medio de culturas desconocidas y perdidas entre los ríos de las montañas altas hasta que se meten en las casas más protegidas de las ciudades metropolizadas por cables de traslado de información y a pesar de sus meticulosos intentos por lograr dar con la sombra de lo inalcanzable fracasan.
Derrotados intentan recapitular y aprender de los errores tomando libros de astrología y de historia y calculan el próximo avistamiento de una estrella cuya luz llegará un día lejano porque ven claramente que la historia es cíclica y que los tiempos se repiten con diferentes modas y pretenden paralizar el mundo con un sonido hiperacústico que rompa los tímpanos de los sordos provocando una alergia masiva que les permita ver gente pudriéndose por las calles aunque también fallan.
El grupo de científicos se frustra y todos pierden noches enteras tratando de descubrir algo que al final está en las caras de sus compañeros desconfiados que se miran buscando en los ojos de los demás como queriendo saber si alguien sabe algo aunque nadie pudo predecirlo porque una noche el primero de ellos aparece muerto.
Tiene un puñal clavado en la garganta y se nota que no hubo resistencia porque el filo del cuchillo penetró directamente hasta la espalda y de ahí al mismo estomago que acariciaron a la noche siguiente cuando aparece el segundo muerto y encuentran manchas de sangre por todos los costados aunque su cuerpo permanece inmaculado.
Mueren todos menos uno de los integrantes del grupo quien obligado por la soledad pega un salto de varios quilómetros y se esconde en una montaña para que nunca más se sepa nada sobre el tema.
Mientras tanto el fantasma de la mujer que escapa aparece y desaparece dejando que los rastros de sus vestidos se desintegren al contacto con el oxigeno y se transformen en nubes hasta que una niña de tres años sale a cazarla y le dice que su madre está delirando en sueños y la ve.
La niña desaparece y la madre aparece muerta.
Es todo muy confuso.
Es sólo un momento y ese preciso lugar pero en el medio del más desolado de los desiertos exactamente cuando las sombras pelean con la luz por el dominio de los vientos puede verse sobre la parte más verde del pasto que nunca crece los restos del vestido de una mujer que está escapando.
Se sabe ciertamente que nunca jamás nadie pudo ver al fantasma ni sus miedos y hasta se sabe que el lugar exacto en el que aparece es por completo o inaccesible o inexistente pero con la misma certeza también se sabe que el fantasma de la mujer que escapa esconde muchos misterios de gran importancia para el conocimiento de la humanidad como especie.
Cuando el fantasma escapa es tan veloz que la vista no puede alcanzarlo por los siglos y siglos que estuvo vagando de cueva en cueva buscando acantilados con peste.
Los restos del vestido de la mujer que escapa tienen poderes inútiles que según cuentan los sabios son capaces de curar enfermedades inofensivas y dan a conocer tecnologías dionisiacas y hasta son el portal de acceso a mundos misteriosos en los que suceden cosas o nada sucede pero lo inexplicable es el hecho de que absolutamente nadie sobre esta tierra conoce la leyenda del fantasma aunque su historia es tan antigua como los mares.
De alguna manera su rastro permaneció perdido por todos los olores de las hierbas cuando son comidas por las vacas.
Desbordados por la posibilidad de un mundo extraordinario que siquiera ha sido pensado un grupo de científicos inicia una expedición que pretende abarcar todo el mundo y hurgan en las islas más apartadas del mapa metiéndose en medio de culturas desconocidas y perdidas entre los ríos de las montañas altas hasta que se meten en las casas más protegidas de las ciudades metropolizadas por cables de traslado de información y a pesar de sus meticulosos intentos por lograr dar con la sombra de lo inalcanzable fracasan.
Derrotados intentan recapitular y aprender de los errores tomando libros de astrología y de historia y calculan el próximo avistamiento de una estrella cuya luz llegará un día lejano porque ven claramente que la historia es cíclica y que los tiempos se repiten con diferentes modas y pretenden paralizar el mundo con un sonido hiperacústico que rompa los tímpanos de los sordos provocando una alergia masiva que les permita ver gente pudriéndose por las calles aunque también fallan.
El grupo de científicos se frustra y todos pierden noches enteras tratando de descubrir algo que al final está en las caras de sus compañeros desconfiados que se miran buscando en los ojos de los demás como queriendo saber si alguien sabe algo aunque nadie pudo predecirlo porque una noche el primero de ellos aparece muerto.
Tiene un puñal clavado en la garganta y se nota que no hubo resistencia porque el filo del cuchillo penetró directamente hasta la espalda y de ahí al mismo estomago que acariciaron a la noche siguiente cuando aparece el segundo muerto y encuentran manchas de sangre por todos los costados aunque su cuerpo permanece inmaculado.
Mueren todos menos uno de los integrantes del grupo quien obligado por la soledad pega un salto de varios quilómetros y se esconde en una montaña para que nunca más se sepa nada sobre el tema.
Mientras tanto el fantasma de la mujer que escapa aparece y desaparece dejando que los rastros de sus vestidos se desintegren al contacto con el oxigeno y se transformen en nubes hasta que una niña de tres años sale a cazarla y le dice que su madre está delirando en sueños y la ve.
La niña desaparece y la madre aparece muerta.
Es todo muy confuso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario